Viviendo en nuestra piel

Demodex folliculorum y demodex brevis son ácaros invisibles que permanecen en nuestra cara, donde puede haber miles de ellos, que se arrastran, comen, duermen y se reproducen. También se pueden encontrar en otras partes del cuerpo, como los brazos, el pecho y las orejas, pero no invaden los órganos internos, solo están en nuestra piel.

Es inofensivo y no transmite enfermedades, pudiendo considerarse beneficioso, ya que se alimenta principalmente de las células muertas de nuestra piel, eliminándolas al ingerirlas como alimento. Sin embargo, una gran cantidad de ellos puede causar trastornos de la piel. No hay evidencia de que este ácaro se alimente sólo de células muertas. Se le ha atribuido, al alimentarse de células de la piel, el romper la barrera cutánea y permitir así el ingreso de otros agentes patógenos. Se ha descrito una serie de patologías por este ácaro en medicina veterinaria. En humanos, las inflamaciones e infecciones de la cara suelen ser el resultado de un exceso de ácaros en un único folículo. También pueden provocar conjuntivitis y hacer que las pestañas caigan fácilmente. El demodex se ha relacionado con la rosácea, una enfermedad de la piel, principalmente de la cara, caracterizada por enrojecimiento, infección de folículos pilosos, proliferación de vasos sanguíneos e inflamación.

Se ha comprobado que personas de diferentes partes del mundo albergan distintos linajes de ácaros y estos a su vez persistir durante generaciones de individuos de un mismo clan familiar